¡Crear o Morir! el título del libro del periodista, escritor y conferencista argentino Andrés Oppenheimer, fue lo suficientemente sugestivo como para captar mi atención en la feria del libro de Bogotá realizada en corferias en el año 2015. Un libro en cuya portada se encuentra la imagen de Albert Einstein diseñada por el pintor y escultor brasileño Romero Brito, quién con marcados elementos de arte pop, le ofrece al lector de ¡Crear o Morir! una imagen que invita a una lectura refrescante e inspiradora.

Y así es, la palabra “innovar” es el centro de las cerca de las diez historias de ¡Crear o Morir! que giran alrededor de personas reales y actuales que le apostaron al hecho de hacer algo diferente. Todas estas historias que tienen como protagonistas a líderes como Gastón Acurio: el chef que regala sus recetas, o a Pep Guardiola: el arte de innovar cuando se está ganando, tienen un eje común: reinventarse.
Como educadora, la historia que me inspiro de Andrés Oppenheimer, fue Salman Kahn y las “escuelas al revés”. Salman Kahn buscando la manera de ayudar a sus primos en sus estudios, ideó la forma de hacer llegar sus explicaciones por medio de videos, de tal modo que los podían visualizar en el momento en que ellos los necesitarán, a su ritmo, y sin contar con su presencia. La idea marco la diferencia: hoy es Khan Academy (https://www.khanacademy.org/) con 60 millones de visitantes al año, con clases gratuitas de matemáticas, ciencias, historia, y demás asignaturas escolares en 28 idiomas; su misión, “proveer educación gratuita de primer nivel para todos, en cualquier lugar del mundo”

El concepto de “escuelas al revés o clases invertidas”, en inglés “Flipped classroom”, no nació con Khan Academy, pero si es un buen ejemplo de cómo con adecuados y sencillos recursos tecnológicos, los estudiantes pueden tener un primer acercamiento con los contenidos, en este caso en forma de videos, antes de llegar a la clase presencial. Ya en el aula, el tiempo de la clase se dispone para la aplicación, el análisis, la evaluación y la creación, en un ambiente de aprendizaje activo.

“Flipped Classroom” quedó dando vueltas en mi mente: ¿no sería maravilloso que mis clases de química estuvieran en videos cortos, de tal manera que en el salón de clase o en el laboratorio, tuviera la oportunidad de orientar a mis estudiantes en actividades enfocadas al manejo de la información, a la resolución de problemas y al trabajo experimental? ¿Cómo serían estas clases? ¿les gustaría a mis estudiantes? ¿Ganaríamos tiempo?…….¿y los resultados?
Indagando en el asunto y queriendo saber más, encontré el libro “Flip your Classroom: Reach Every Student in Every Class Every Day” cuyos autores, Jonathan Bergmann y Aaron Sams, son reconocidos educadores norteamericanos galardonados con The Presidential Award for Excellence in Math and Science Teaching, y quienes le han apostado todo, al enfoque pedagógico “Flipped Classroom” a partir de videos de las explicaciones de sus clases en el área de ciencias naturales, específicamente en Química.

Encontré en la lectura corta, agradable y enriquecedora de su libro, la motivación suficiente para crear mis propios videos, compartirlos con mis estudiantes y lanzarme de lleno al modelo “Flipped Classroom”. ¿Pero cuál fue la cereza de este pastel?
Bergham y Sams, me hicieron ver una gran ventaja de las clases invertidas por medio de videos: mis estudiantes son seres humanos únicos que pueden ausentarse en mis clases, se enferman, poseen compromisos personales ineludibles, tienen calamidades domésticas, son miembros de un equipo deportivo que tiene un encuentro justo en la hora de Química, hacen parte de la banda sinfónica y representan al colegio en un evento a nivel nacional……en fin, ¿Quién no se ausentado de clase? ………esto hace parte de las dinámicas propias de nuestros colegios………… ¿y si ellos tuvieran la oportunidad de ver mis clases en un video, a su ritmo, luego de sus compromisos?……….¡Qué bien!, ¡no estarían en desventaja con sus compañeros!, porque, ¡Nadie pierde la clase!
Hoy, “Flipped Classroom” en las clases de Química para grado 11º en el Colegio San Jorge de Inglaterra es una realidad. Desde el año 2015 he tenido la oportunidad de crear alrededor de 25 videos para mis clases de Química en los temas de Cálculos para Reacciones Químicas, Gases, Soluciones, Velocidad y Equilibrio Químico, los cuales se encuentran en el aula virtual de la asignatura.

Son videos cortos y sencillos (no más de cinco minutos) donde a partir de presentaciones Power Point brindadas por el texto guía de los estudiantes (Timberlake, W., & Timberlake, K. (2017). Basic chemistry. 5th ed. USA: Pearson College Div.), y con uso del capturador de pantalla y editor de video Screencast-O-Matic, he tenido la oportunidad de brindarles a mis estudiantes, una herramienta para conocer los sobre los temas antes de llegar a clase y así poder aprovechar al máximo el tiempo de la misma, en actividades donde el protagonista es el estudiante y el profesor es un orientador y motivador.

En el año académico 2015-2016, realicé los videos correspondientes a la unidad de Gases e implementé “Flipped Classroom” para cada uno de los diez subtemas que contemplaba la unidad. Los estudiantes estudiaban el video de cada subtema en casa, y en el colegio, durante la clase, se aclaraban dudas, profundizaban y se realizaba un taller para verificar los procesos. Lo anterior se realizó con uno de los cursos, con los demás se siguió el enfoque tradicional de clase. Los resultados fueron muy favorables para el grupo “Flipped Classroom”, ya que además de obtener mejores resultados en los talleres, disminuyeron el tiempo de ejecución de los mismos.

Fotografía tomada por Marina Larrahondo con estudiantes de grado 11 promoción 2016
Al indagar con los estudiantes sobre su experiencia con el nuevo enfoque metodológico, sus comentarios fueron diversos y muy positivos. Los estudiantes destacan la utilidad de los videos que ven en casa, para llegar a clase con información puntual, y aprovechar mejor el tiempo en actividades donde aplican los conocimientos, y en sesiones prácticas de laboratorio (las actividades de laboratorio aumentaron en un 50%). Así mismo, quienes presentan dificultades durante algún proceso explicativo, y que por diversos motivos no se atreven a socializar sus dudas, se remiten a los videos para aclararlas. Un objetivo alcanzado y que no lo esperaba, es que los videos han servido de apoyo para preparar sus evaluaciones de unidad, evaluaciones de final de periodo y exámenes estandarizados como las Pruebas Saber 11º.

Para quienes se ausentan de clases por diferentes motivos, agradecen el hecho de tener los videos en aula virtual, ya que los pueden estudiar antes de la siguiente clase, y nunca se sienten atrás con respecto a sus compañeros cuando participan de encuentros deportivos, culturales o académicos, o cuando se ausentan por compromisos familiares o situaciones médicas. También existen los estudiantes sobresalientes que quieren dar un paso adelante, y que con los videos han terminado el programa de química y ahora se encuentran en jornadas de profundización.
Mi experiencia con “Flipped Classroom” a partir de los videos de mis clases, reinvento mí que hacer educativo: me cuestiono sobre el rol del maestro en el aula, sobre la diversidad de ritmos de aprendizaje de mis estudiantes, sobre el diseño de actividades que fueran más allá del conocimiento básico y que generarán desarrollo de habilidades experimentales y de investigación. Flipped Classroom colocó a mis estudiantes en el centro de mi labor docente.
Mi historia es una invitación extensiva a todos aquellos maestros que quieren cambiar su rol de instructores a un rol de orientadores, e interesados en innovar sus clases con uso efectivo de la tecnología, donde se le brinde al estudiante la posibilidad real de ser protagonista de su propio aprendizaje.
Marina Larrahondo Rico
Licenciada en Química, Especialista en Gerencia Educativa, y Magister en Educación
Jefe de Departamento de Ciencias Colegio San Jorge de Inglaterra
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