¿Cuáles son los límites a la hora de disfrazarse en un contexto escolar? 

Diversas opiniones y pensamientos surgen de esta pregunta, y es bastante difícil definir lo que es correcto y lo que no. Esto depende bastante de nuestros puntos de vista y creencias, depende mucho de nuestro “marco de referencia” Pero, ¿será posible encontrar un punto medio? Para algunos el disfraz ideal en estos casos sería uno que evite mostrar cosas anti-religiosas o irrespetuosas hacia cualquier religión o creencia. No venir con algo que muestre demasiado y que no falte el respeto a ninguna comunidad. Para otros, el disfraz no debería ser muy gráfico, o vulnerar creencias de otras culturas. 

Después de haberle preguntado a diferentes personas de la comunidad SGS pude llegar a la conclusión de que las diferencias en nuestra forma de pensar no son muchas, la mayoría estamos de acuerdo con muchos de los puntos ya mencionados. Pero las diferencias que existen por más mínimas que sean suelen ser bastante delicadas, ya que tocan temas sensibles. Mientras unas personas respondieron que no les incomoda, ni les parece una falta de respeto, lo que podríamos llamar apropiación cultural, a muchas otras sí les incomoda y lo consideran inapropiado. Algunas personas respondieron que pueden existir disfraces inspirados en asesinos seriales y personas reales que causaron algún daño porque los más pequeños probablemente no los conocen, sin embargo, otros piensan que, teniendo en cuenta la inmediatez de la información, estos personajes pueden ser conocidos por todos y representarlos puede significar aprobación a sus conductas.  

Muchos no toman una posición frente a la connotación de los disfraces, pero la gran mayoría piensa que el principio para elegir el disfraz, debe ser su pertinencia en el contexto en que se llevará, en este caso, un contexto exclusivamente escolar, es decir que deben ser aptos para que los más pequeños los vean.  Se debe tener en cuenta que en una comunidad tan grande y variada existen formas de pensar más conservadoras que otras, y esto es totalmente válido, es este sentido se hace imposible complacer todos los puntos de vista.  

Entiendo que existan disfraces llamativos, interesantes y divertidos que a muchos nos gustaría usar, pero si traspasan los límites de otras personas de la comunidad, por respeto hay que entenderlo y adaptarse a las condiciones que estos puedan tener. Recordemos que estamos hablando de un lugar específico, el colegio. Tal vez en otros contextos sea válido rondar estos límites, pero aquí estamos hablando específicamente de un contexto escolar y nadie puede negar que eso cambia muchas cosas ¿Qué opinan dragons? ¿Cuál creen ustedes que puede ser ese punto medio? ¿Qué límites piensan son importantes para tener en cuenta al momento de escoger un disfraz para llevar al colegio? Espero poder leerlos, recuerden que mi correo está abierto para recibir todas sus respuestas ¡Nos vemos! 

Por: Gabriela Mutis – gabriela.mutis@sgs.edu.co

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *