By Luana Machado
Two weeks have passed since the astonishing performance of our symphonic band in the XLVIII concurso nacional de bandas musicales de Paipa. I had the honor of being part of a group of parents, siblings and friends who jumped into the adventure of joining on a 3-day trip to Paipa with only one purpose: rooting for our band, sincerely hoping that they will succeed.
I think this whole experience can be summarized in one word: passion. The passion by which the musicians played their instruments, the passion with which Mr. Omar led the band, and the passion of all the SGS community members that were witnessing the band’s performance.
The most memorable moment was Saturday night during La verbena popular at La concha acústica Valentin García, where several bands, each coming from a different part of Colombia, presented their compositions and convey their unique messages. It was almost 10pm when Saint George’s band came onto stage. The whole SGS group ran straight to the front of the audience so we could almost be face to face with our band. They started to play, we started to dance, the parents screaming chants to hype up the band.
At the late and cold night, you could feel pride floating in the air, the smiles, laughs, the band’s music and our dance. The connection could be felt, the power of the community, the influence of the sense of belonging in the SGS members’ hearts. Pride and happiness, that was it, right at that moment.
It’s obvious to state how full of pride and joy we were when our victory was announced; that moment just meant one thing: we had made it. The band did it, thanks to their hard work, thanks to all those long rehearsals in which they practiced with an enormous amount of perseverance, love, and discipline; they are passionate and dedicated. In name of the rest of the SGS community: thank you, thank you for your consistency and discipline, thank you Mr. Omar for all your hard work, thank you to the symphonic band members for filling the hearts of this community with pride and joy.
Let’s read the testimony of Santiago Hurtado, Juan Pablo Gutierrez, Ángela González, and Mauricio Bacca, for whom is their last year in the SGS symphonic band. Let’s read what they have to say about their experience in the national contest.
“Me siento muy feliz, muy alegre por todo lo que hemos recorrido y también nostálgico por ser este mi último año en la banda. Puedo decir que ha sido una experiencia muy bonita y los invito a todos a participar. Dada la importancia del nacional al que acabamos de asistir, siento que es una experiencia inolvidable, es algo muy bonito para hacer y les recomiendo a todos unirse y participar”. Juan Pablo Gutiérrez
“Después de haber pasado ya casi 8 años en la banda, llegar al último es fenomenal en muchas maneras distintas. En primer lugar, ver como un proyecto en el cual me he involucrado desde muy pequeño, y al cual le he dedicado la vida entera con mi estudio dentro y fuera del colegio, ha logrado llegar tan lejos es sencillamente emocionante. No hay palabras para describir el orgullo que siento de haber hecho parte de la mejor banda juvenil de Bogotá y de ser hijo de ese proceso musical, dónde cultivé las habilidades que me permitirán seguir en el mundo de la música. Después de tanto esfuerzo, también, me siento feliz de haber logrado recorrer el camino completo hasta lograr ser un referente para mis compañeros. Compañeros que con el paso del tiempo se volvieron demasiado significativos para mí. Realmente, poder decir “Lo logré. Llegué al final” es algo que me hace llorar de felicidad.
No obstante, y casi en contraste a lo anterior, debo decir que si me llegué a sentir muy desilusionado. Especialmente porque considero que tuve una noción muy distinta de cómo se iba a sentir, y me pareció extraño no sentirme así. Siempre vi este último nacional como uno de los eventos más emocionales, sentimentales, e importantes de mi vida… Cuando se dio y no fue así, me asusté. Obviamente, no quiere decir que no haya significado nada para mí. No. Representar al colegio y a la ciudad en el concurso de bandas más importante de Latinoamérica fue en definitiva algo a lo que le di toda la importancia del caso. Pero personalmente siento que no pude vivir esta experiencia como individuo a raíz de muchas cosas. Entre ellas la pandemia, que me arrebató la oportunidad de cerrar este ciclo propio y ver como personas cercanas para mí lo cerraban también; la salud; las complicaciones tan difíciles por tiempo, etc. Sentí una tristeza profunda (especialmente al ver que mis compañeros si estaban teniendo una experiencia más apegada a lo que me esperaba) y aún la siento, y no sé cómo se verá reflejado en mi futuro con esta agrupación. Lo único que sé es que aún amo la banda, amo la música, y fue un honor cerrar esta etapa con gente a quien admiro y aprecio tanto. Por más de que al final no todo fue color de rosa, una rápida mirada hacia mi pasado solo me dice una cosa: en esta banda nací por segunda vez, y ahora que me despido de ella, me alegra que me vea volar del nido por primera vez”. Santiago Hurtado
“Este último nacional fue una mezcla de felicidad y tristeza. Después de 2 años por fuera de los escenarios, poder regresar fue algo indescriptible. Poder sentir la adrenalina y los nervios al mismo tiempo y querer darlo todo en el máximo escenario de bandas sinfónicas del país. Desde que tengo 11 años he crecido junto a este grupo de gente extraordinaria que a lo largo de los años se va renovando con los integrantes nuevos que entran y los que salen. Para mí, sabía que, al finalizar la segunda ronda, sabía que no volvería a estar participando en un concurso nacional con la banda con la que crecí y viví momentos increíbles. Me siento muy orgullosa de haber formado parte de esta gran familia, de haber sido campeona y subcampeona nacionalmente, y haber obtenido con gran esfuerzo en equipo, galardones muy importantes en el país”. – Ángela González
“Es increíble pensar que toda la Banda que conocí al entrar hace unos años se ha renovado completamente. Me alegra mucho haber podido cerrar este ciclo compartiendo con este nuevo grupo tan talentoso en el nacional y, aunque me da algo de tristeza que sea mi último, creo que todo el proceso que he tenido estos años en la Banda ha valido la pena”. – Mauricio Bacca
On the other hand, we have the testimony of Santiago Valcarcel, Andrea Mesa, Juan Felipe Cárdenas and Kiara Camacho. They had the pleasure of living the experience of the national contest for the first time. Let’s read what they have to say about this adventure.
“Este fue mi primer nacional y fue una experiencia muy bonita, donde pude disfrutar con mis compañeros y ver las increíbles presentaciones de las otras bandas. Estoy muy orgulloso del premio que obtuvimos y agradecido por ser parte de esta experiencia”. – Santiago Valcarcel
“Este año pude vivir por primera vez un nacional de bandas, y debo decir que fue una experiencia inolvidable. Durante este nacional pude escuchar e interpretar diferentes obras colombianas. Ya haya sido en las verbenas o en el desfile, en todo momento disfruté junto a la agrupación de la banda y la comunidad del colegio. Le agradezco a todas las personas que hicieron esto posible, ya que realmente la pase muy bien durante el concurso y nunca olvidaré”. – Andrea Mesa
“Fue una experiencia increíble, porque pude conocer y hablar más con mucha más gente, compartiendo en espacios diferentes y conociéndonos el uno al otro. Además, las presentaciones las disfrutamos más de lo normal, bailando y gozando todo el tiempo en tarima. También ver a los profesores en otro ambiente fue muy divertido porque parecían uno más de nosotros”. – Juan Felipe Cárdenas
“Cuando nos dijeron que íbamos a ir a Paipa, yo tenía mucho miedo porque era mi primer concurso de una gran importancia. Además, las expectativas estaban muy altas para la banda ya que habíamos estado en cuarentena; la banda ya no tenía el mismo nivel y muchos se habían graduado o salido. Antes del viaje, los nervios aumentaban gracias a los constantes comentarios sobre el reconocimiento de este concurso al ser el más grande de toda Latinoamérica, donde se presentan bandas de un nivel demasiado alto. Creíamos inimaginable ganar o al menos conseguir un premio… o bueno eso pensábamos, y nos hicieron trabajar muy duro para demostrar que nos equivocábamos.
Desde el proceso de preparación, la idea de que iba a ser muy difícil ya estaba creciendo dentro de nosotros, pero también, sabíamos lo mucho que íbamos a disfrutar. Cuando ya salimos para Paipa, desde la ruta ya se sentía mucha presión, pero más que todo, la diversión. Al llegar, tuvimos momentos donde toda la banda se divertía, pero también otros de mucha concentración, no solo a la hora de presentarnos, también al momento de prepararnos y ensayar.
Al ser mi primer nacional, la pase muy bien en Paipa con mis compañeros y fue muy satisfactorio haber recibido un premio. Yo creo que, en el fondo, todos nosotros, los grandes y los pequeños teníamos la gran expectativa de ganar el premio mayor, igualmente, fue muy emocionante e increíble haber recibido un premio. Fue una experiencia súper divertida, logré conectar con muchas personas de la banda (de once, de décimo, hasta de mí misma promoción) con quienes había hablado algunas veces, pero nunca creado vínculos más cercanos, es una experiencia para unirnos y estrechar vínculos.
Obviamente sentí mucha presión, comparado con el distrital y todas las presentaciones que hicimos antes, la importancia del nacional no se les comparaba. Además, los que tienen más experiencia nos venían diciendo que Paipa era diferente, mucho más complejo, para nosotros todo era nuevo y diferente. Esta aventura fue una combinación entre la disciplina y dedicación requerida para cada presentación, la diversión vivida al compartir entre todos y los diversos aprendizajes que obtuve gracias a esta experiencia”. – Kiara Camacho
References:
- Corbandas. (2022.) XLVIII Concurso nacional de bandas musicales de Paipa. Retrieved from: https://www.corbandas.com/